- PABLO NERUDA, A 110 AÑOS DE SU NACIMIENTO
“Veinte poemas de amor y una canción desesperada” libro que escribiría el poeta chileno en 1924, Pablo Neruda contaba con 20 años, y ya el genio amoroso, se demostraba en toda su plenitud, se puede decir que este texto es quizá en el mundo de la poesía, el libro más famoso de cuantos existen. Nada le fue extraño a nuestro poeta que nació en Parral un 12 de julio de 1904, y en este mes de julio es bueno recordar la fecha. Tal y como sucedió con el poeta norteamericano Walt Withman, Neruda es, para quienes leen poesía, el mismo educador en el siglo XX en el mundo del verso, tal y como lo fuera el americano en el siglo XIX. En la edición del libro que tengo hecha por editores mexicanos unidos, S.A., leo que: “Neruda fue un hombre que desde pequeño tuvo que vérselas sin el apoyo de su madre que murió cuando él apenas contaba con unas semanas de vida. Así, primero vivió con sus abuelos y luego con su padre, cuando éste lo llevó a vivir con él a Temuco, donde vivía con la mujer con quien se había vuelto a casar.” En el poema dos me deslumbro cuando Neruda escribe: “En su llama mortal la luz te envuelve, / Absorta, pálida y doliente, así situada / cobra las viejas hélices del crespúsculo / que en torno a ti da vueltas. / Muda, mi amiga, / sola en lo solitario de esta hora de muertes / y llena de las vidas del fuego, / pura heredera del día destruido.” Sin ser de los poemas más famosos del libro que se relata, es importante señalar que Neruda tenía una cosmovisión que le permitió aferrar todo lo que se movía a su alrededor desde su primera edad.
Se conmemora a un poeta en toda la extensión de la palabra. Mismo que encuentra serias envidias a su vocación de escritor por quienes le han de rodear, al comprender que están ante un fenómeno que de todo poetiza. Eso, solamente lo pueden hacer los genios, o aquellos que sin tener certeza de la literatura, piensan que todo lo que escriben es poesía, ensayo o narración verdadera. Neruda es poeta a los 20 años, lo es antes de ser reconocido por propios y extraños, y como todo genio comienza desde muy pequeño en esta tarea de versificar todo lo que le causa sentimiento en el alma, a la que desnuda cada vez que puede. Recordemos su maravilloso poema “Farewell” donde relata su relación con una mujer con la que va a tener un hijo. El poema concluye con una despedida que es en el mundo amoroso de lo humano de lo más doliente; apelando a la libertad a la que siempre ha de aspirar, el poeta Neruda, hasta que no encuentre a su Matilde Zúñiga, que le hará conocer el amor en sus “Versos del capitán”.
Del libro de “Veinte poemas…” son memorables varios de ellos, al grado que existen musicalizaciones por trovadores de los últimos 40 años del siglo pasado que son parte de la música surgida de la poesía. Sus poemas musicalizados son tan importantes, como los que Joan Manuel Serrat, el canta autor español logró al dar música a los poemas de don Antonio Machado, en su disco “Cantares”. En su poema 19 Neruda dice: “Niña morena y ágil, el sol que hace las frutas, el que cuaja los trigos, el que tuerce las algas, hizo tu cuerpo alegre, tus luminosos ojos / y tu boca que tiene la sonrisa del agua.” Había encontrado la piedra filosofal de la poesía. Eso era lo que sorprendía a propios y extraños. Que un venido de algún pueblo del antiguo Chile les diera lección sobre cómo escribir de manera transparente, de manera sencilla y con tana musicalización. Cualidades que sólo los grandes poetas logran después de muchas lecturas y años de trabajo sin cesar.
El poema 20 es para todos nosotros un himno inolvidable: “Puedo escribir los versos más tristes esta noche. / Escribir por ejemplo: “La noche está estrellada, / y tiritan, azules, los astros a lo lejos”. / El viento de la noche gira en el cielo y canta. / Puedo escribir los versos más tristes esta noche. / Yo la quise, y a veces ella también me quiso.” En las noches como ésta la tuve entre mis brazos. La besé tantas veces bajo el cielo infinito.” Sencillez y el entorno, como una casa inmensa, donde luna y estrella son compañía y resguardo, donde el paisaje es compañía que alza la temperatura de la pasión, o la resguarda en la ternura de los amantes. Porque Pablo Neruda supo reunir pasión y ternura como pocos poetas en la historia de la Literatura, y por eso, es que se vuelve referente de los amantes apasionados, pero también de aquellos que en el nido de la ternura, encuentran el mejor resguardo a toda emoción que protege y hace crecer el alma y el cuerpo en uno solo. Por eso lo hemos recordado en este mes de julio de 2014.
Neruda, poeta furioso
Nació predestinado para escribir la poesía, para vivir de la poesía, para ser la Poesía. Quien naciera un 12 de julio de 1904, en la localidad de Parral, en el país de Chile, cumple 110 años de haber visto la primera luz en ese país telúrico, ancestral, gigantesco en sus cordilleras, en sus paisajes, en sus espaciosos territorios de tierra y mar, de cielo y estrellas. Su biografía ha sido repetida por miles de miles de veces en todo tipo de publicaciones. Leo en la solapa del libro “Cuadernos de Temuco”, en una edición y prólogo de Víctor Farías, chileno investigador de la filosofía de Martín Heidegger, del escritor argentino Jorge Luis Borges, y que con este libro de Pablo Neruda, presenta la primera edición en 1996, de una investigación de la que escribe así en su prólogo: “El descubrimiento de los escritos juveniles de un gran escritor es un acontecimiento de importancia multifacética. Ante todo porque esos textos que el autor por lo general no llegó a publicar, o no quiso hacerlo, encierran, cifrado, mucho del misterio inicial y personal que más tarde va a expandirse en la obra consagrada.” Para quienes aprendimos a saber lo que era la poesía, el verso, el poema, el encontrar inéditos después de tantos años resulta siempre un tesoro incalculable. Precisamente en estos días se han presentado 7 poemas inéditos de nuestro mexicano Efraín Huerta, en la Casa del Poeta “Ramón López Velarde”, en Ciudad de México. Y la plaquette publicada por Ediciones papeles Privados titulada “La rosa blanca”, es una prueba que el escritor es un hombre que deja huellas por doquier. Es tarea de los investigadores serios, científicos, el localizar estas perlas, diamantes que nos hablan de la personalidad del escritor, narrador, ensayista, poeta o dramaturgo.
Dice Víctor Farías que Neruda llegó a decir: “Cuando me muera van a publicar hasta mis calcetines.” Los calcetines de Neruda incluso, y en cualquier caso, valen al menos tanto como los de las “Odas elementales”, los calcetines de lana que Maru Mori le trajo en el invierno.” Es decir, cuando tratamos de los genios todo lo que tocan, todo lo que les rodea, y más aún, todo lo que les surge del interior de sus entrañas, de su espíritu, de sus lecturas y experiencias de vida, son el oro molido; son el resultado que en el Rey Midas hace que todo lo que toquen se convierta en oro. Así sucede en todo momento con Pablo Neruda. Por eso el nacimiento que le hace cumplir para felicidad de chilenos, latinoamericanos, hispanoamericanos y para el planeta todo, los 110 años de ver la luz primera nos comprueba que en el ser humano es importante saber dónde nació, a dónde fue, y dónde ha de quedar. Haciendo de su vida un cuento, ya de felicidad, de tristeza o comedia, de drama o tragedia. Sólo el hombre o mujer que vive su vida sabe en cual renglón queda su existencia. Cuáles son las emociones que más han de acompañarlo en las décadas que ha de vivir.
Y Pablo Neruda tiene una vida muy agitada, plena de entusiasmo de luchas y fracasos, sobre todo en el campo de la política, donde los enemigos de su pueblo se han de ensañar con tal de desaparecerlo del mapa chileno. Por eso fue más un vagabundo, un ciudadano del mundo. Cónsul en Birmania, Ceylán y otros países asiáticos. Imaginemos al chileno que nace en una zona alejada de la gran Ciudad, en este caso, Santiago de Chile, y mama literalmente toda su vida de niño, adolescente y juventud en la visión de paisajes, paisajes, paisajes. Y colores, muchos colores, y muchas ideologías, lenguas, razas y sus diferencias. Todo fue escuela en el poeta que puedo decir sin temor a equivocarme que fue un <<foeta furiosamente ferido por la ferida de la vida que le ha de tocar>>. El mismo decía, o escribía, si mal no recuerdo, que era un foeta furioso y ferido. Víctor Farías señala que: “Entre 1934 y 1938 vivió en Madrid, España, donde fundó la revista “Caballo verde para la Poesía”. Al cabo de la Guerra Civil Española organizó el traslado de un numeroso grupo de exiliados a Chile.” Su espíritu de solidaridad es otra prueba de que nació como ciudadano abierto al universo. Nunca un faccioso, aunque sus enemigos, muchos de los cuales son sólo los envidiosos de siempre, le catalogaran como un chileno soberbio y engreído. De la revista publicó 4 números, y vino a ser un núcleo deslumbrante por los escritores que aparecen en la misma. Nació con el estro de ser un escritor que reunió en torno a sí a los mejores poetas de su tiempo, y a la vez, tuvo la cualidad de que su obra se expandió hacia todas partes como lo sabemos.
Pablo Neruda, Senador por Chile
Para el recuerdo de los mexicanos es importante saber que en plena madurez del poeta Pablo Neruda lo contemos entre nosotros, sea en aquellos tiempos cercanos al medio siglo del tiempo mexicano, donde para la memoria de aquellos tiempos, es un escritor al que todos persiguen o quieren conocer. Dice Farías: “A partir de 1941 representó a su país en México, hasta que regresó a Chile, donde fue elegido senador en 1945.” Poeta del mundo, ciudadano solidario se encuentra en todos los foros donde debe hablar el político, que es sobre todo el escritor-río con sus tiempos que le hacen uno de los mejores poetas de aquellas décadas. Un milagro de la naturaleza, por su capacidad de crear una poesía tras otra incansablemente, en el campo de la Literatura. Su audacia y entusiasmo en el escribir fue asombro para sus contemporáneos desde aquellos tiempos en que publica su libro: “Veinte poemas de amor y una Canción desesperada.” Sabemos que cuando se publicó, en el año de 1924, hubo críticas pues se consideró que era demasiado su romanticismo; esto, cuando estaba ya la tremenda luz de un poeta chileno que recibía el nombre de Vicente Huidobro: un revolucionario de la palara y las imágenes en poesía.
En el libro “Pablo Neruda / Discursos ante el Senado” publicado por las editoriales Ocean sur y La vida es hoy; impreso en Querétaro, México; en el año de 2012; se lee su voz rebelde, que se enorgullece al decir: “Soy un escritor elegido senador por los obreros.” En la publicación leo la cuarta de forros, donde leo lo siguiente: “Quien lee los discursos de Pablo Neruda en el Senado de Chile, pone ante sí los acontecimientos sociales y políticos más relevantes en la década de 1940, entre ellos, la lucha contra el fascismo y luego el impacto de la Guerra Fría y el macartismo en su país, de los cuales fue víctima.” Neruda reúne, para lectores y escritores las cualidades de un genio como poeta y a la vez, de un escritor de izquierda en su más pura esencia por aquellos tiempos. Aunque al paso del tiempo sepamos que su stalinismo fue una posición que el tiempo demostró como equivocación ante las dictaduras totalitarias de las burocracias imperantes a partir de la URSS y sus regímenes satélites en Europa y Asia. Como siempre, los poemas que se hacen dedicados a los políticos de moda, o de aquellos tiempos, vinieran de donde vinieran eran errores históricos muy dolorosos, y caían en la falsa idea de lo que se cree poesía y no lo es; solo panfleto y nada más.
Como senador de la República Chilena Neruda es un ejemplo de congruencia, de amor por los más desprotegidos, leo en el libro de referencia: “La labor parlamentaria de Neruda, desconocida para la mayor parte de los lectores que a lo largo y ancho del mundo transitan por su obra poética, estuvo consagrada a combatir los abusos de la oligarquía criolla y la injerencia imperialista, y a defender los derechos de los trabajadores chilenos.” Siempre sus amados obreros y campesinos de su patria, por encima de todo discurso de componendas o arreglos que fueran en contra de quienes “lo habían elegido”. Contra eso le es reconocida su posición vertical y moralmente ejemplar.
Los discursos como senador entre el año de 1945 a 1948 son ejemplo en América de un poeta que quiso participar en política sin manchar su vestidura, a pesar de pasar por el pantano, esto recordando los versos de nuestro poeta mexicano Salvador Díaz Mirón. Su nombre es siempre un enigma, ¿cómo es que el adorado versificador llamado Pablo? en realidad recibió el nombre por parte de sus padres de <<Ricardo Eliecer Neftalí>>, y sus apellidos: Reyes por el padre, y Basoalto, por la madre. Bien, pues este chileno que se vuelve universal en tan sólo 69 años de vida. Recordemos que nació en 1904 y muere, por motivos del cáncer, en el año de 1973, sólo 11 días después del golpe de Estado, en contra de su amigo el presidente socialista Salvador Allende. Al cual los fascistas militares chilenos, comandados por Augusto Pinochet, quien con la ayuda de la CIA y el gobierno de USA, en la época de Richard Nixon, y su secretario de Estado Henry Kissinger, perpetraron contra el Palacio de la Moneda el 11 de septiembre de ese aciago año de 1973. Debemos recordar que han existido escritores demócratas y libertarios, en el caso pablo Neruda, es uno de los mejores ejemplos, de quien sí logra participar en política y, ser recordado, con el mayor cariño por su pueblo que le amaba.
¡Yo acuso! Pablo Neruda
Sólo 69 años de vida, y sí, muchas vidas en una sola. Así debemos de estudiar a Pablo Neruda, y sorprendernos de los tantos escenarios en que se movió en tan corta vida. 69 años son, cuando se revisa su vida todo un torbellino de hechos, amorosos, políticos, literarios, de correrías y por trabajo, de vagabunda existencia que va de un lado a otro. Conoció América, pero también Europa y Asia. Conoció el mundo del ‘socialismo real’ inventado por José Stalin. Vivió en un castillo cercano a Praga, Checoslovaquia, dedicado a los escritores en los tiempos del socialismo donde gobernaban <<los obreros>>, según declaraba, la ideología de tales estados de democracia socialista. Ahora que hay la obligación gozosa de leer sus libros, los de la obra propia, o aquella de sus estudiosos e investigadores, se comprende que Pablo Neruda es el gigante que todos reconocemos. Que se atrevía, como pocos, a llegar siendo Senador de la República de Chile, versificando con motivo de una visita a los obreros. Leo en la nota editorial del libro: “Pablo Neruda / Discursos ante el Senado” publicado por las editoriales Ocean sur y La vida es hoy; impreso en Querétaro, México; en el año de 2012: “Norte, llego por fin a tu bravío / silencio mineral de ayer y hoy, / vengo a buscar tu voz y a conocer lo mío / y no te traigo un corazón vacío: / te traigo todo lo que soy… A través de este “Saludo al Norte”, sui generis poema convertido en discurso electoral por su genio poético y enorme sensibilidad social, Pablo Neruda hace explícito su toma de partido por los excluidos de la tierra, y en particular por los obreros del salitre y el carbón de las agrestes regiones chilenas.”
Debo citar un párrafo que Guillermo Teillier, Diputado de la República, Presidente del Partido Comunista de Chile, cita en su prólogo al libro de referencia: “Se rompió aquello que Neruda manifestara en sus memorias. Hasta el senado llegaban difícilmente las amarguras que yo y mis compañeros representábamos. Aquella cómoda sala parlamentaria estaba acolchada para que no repercutiera en ella el vocerío de las multitudes descontentas. Mis colegas del bando contrario eran expertos académicos en el arte de las grandes alocuciones patrióticas y bajo todo ese tapiz de seda falsa que desplegaban, me sentía ahogado.” Eran tiempos de una clase política que contaba con experiencia internacional. El poeta era parte de una expresión de políticos de gran envergadura: Salvador Allende en su patria, era otro ejemplo de congruencia y visión de estadista, como no lo ha habido más en Chile ni en América hasta estos tiempos.
Es interesante leer desde su primer discurso la capacidad y visión que Pablo Neruda tiene de la política en su país, y del papel que le toca al escritor en el mundo de “esa” política: “Hay aquí representantes de numerosos sectores del capital, del trabajo y de las profesiones liberales. Yo representó, como escritor, una actividad que pocas veces llega a influir en las decisiones legislativas. / En efecto, los escritores, cuyas estatuas sirven después de su muerte para tan excelentes discursos de inauguración y para tan alegres romerías, han vivido y viven vidas difíciles y oscuras a pesar de esclarecidas condiciones y brillantes facultades, por el solo hecho de su oposición desorganizada al injusto desorden del capitalismo.” Era el año de 1945, ya había pasado por México, el país donde se daba un interesante debate entre la ideología de la revolución y la de aquellos que pensaban que también los intereses personales, del individuo común, pero pensante debería de tener espacio en un mundo de libertades, de democracia y justicia social. Ese mundo lo conoció Pablo Neruda en México, y es cierto, que la radicalización y modernidad ideológica de Chile, en muy pocos países existía de América Latina.
Neruda entendía el difícil papel del intelectual en la política: “Salvo brillantes y maravillosos ejemplos que en Chile nos legaron Baldomero Lillo y Carlos Pezoa Véliz, al identificar su obra con los dolores y las aspiraciones de su pueblo, no tuvieron, en general, sino una actitud de resignada miseria o de indisciplinada rebeldía.” Retrata el retrato de todos los tiempos en los últimos 3 siglos en América, en la Latinoamérica, que desperdicia a sus mejores talentos al alejarlos de la política. Donde el desorden del capitalismo es realmente lo que el pueblo cuenta: “A río revuelto, ganancia de pescadores.” Para referir quiénes han de llevarse la mejor tajada del pastel, que cada día es más, de un estrato social más pequeño de la sociedad, ante la inmensa mayoría, que se queda cada vez con menos del reparto de la riqueza en cada nación.
Pablo Neruda, discurso
En 1945, al llegar al Senado de la República de Chile, Pablo Neruda cuenta con 41 años de haber nacido, y por ello es que despierta gran interés lo que ha de decir en cada ocasión que hable ante la Cámara de Senadores de su patria. En el primer discurso dice cosas que siguen siendo regla para toda América sobre el papel de los intelectuales en el mundo de la política: “Si buscamos entre los que trabajaron la aureola de la patria, en poesía, como Pedro Antonio González, o en piedra dura, como Nicanor Plaza, o en pintura inmortal, como Juan Francisco González, veremos junto a sus vidas sórdidas el esplendor en que vivió y en que quiere perpetuarse egoístamente la parte privilegiada de la sociedad chilena, adornada y decorada por la prosperidad salitrera, levantada en nuestra zona norte por los ilustres y heroicos obreros de la pampa.” Pablo Neruda, que deja los más hermosos poemas de amor que se hayan escrito a lo largo de la vida del idioma español, nuestro idioma del río Bravo y hasta la Patagonia.
Hablaba con el corazón y la sabiduría en la mano. Prosigue en su discurso: “Son esos obreros los que me han enviado a esta sala. Son esos compatriotas desconocidos, olvidados, endurecidos por el sufrimiento, mal alimentados y mal vestidos, varias veces ametrallados, los que me otorgaron esto que es para mí el verdadero Premio Nacional.” Reconocer de donde se viene es la mejor prueba de contar con sangre buena, con el corazón de un hijo bueno, que no olvida la mano que se le ha tendido, o el afecto en la palabra y la acción que ha recibido en su persona. Así era Pablo Neruda, por más que sus adversarios en literatura lo quisieran desprestigiar con comentarios que muchas veces no tuvieran sustento.
Otro era el problema del poeta-político, en el mundo de la política, y él lo sabía muy bien. Él sabía que el golpe demoledor vendría algún día, en el año de 1948, cuando tendría que salir exiliado por la persecución realizada en su contra y la de sus correligionarios. La experiencia de vida de Neruda le hace decir una y otra vez en el Senado de su patria lo que ve de mal en la sociedad chilena. Cuenta con la experiencia que le dan sus viajes desde muy joven, por eso dice: “he dado la vuelta al mundo, pero ni en la India, milenariamente miserable, he visto el horror de las viviendas de Pachoco Rojas en Coronel, ni he conocido algo más deprimente que las vidas de nuestros compatriotas que trabajan en algunos establecimientos del desolado norte.” Poeta que supo estudiar la historia e investigar la vida de los pueblos con visión sociológica, ajeno a ideologías que trastocaran la realidad cierta de cada lugar que visitó. A México le cantó, porque vino a este pueblo cuando existían todavía las ilusiones de la revolución de 1910. Porque se podía caminar por la Ciudad de México de la década de los cuarenta y esta, hacía surgir el arte por todas partes: el muralismo se conjuntaba con admirables poetas como Carlos Pellicer, Xavier Villaurrutia, Jorge Cuesta, Efraín Huerta, Octavio Paz, Renato Leduc, o narradores como Mauricio Magdaleno, José Revueltas y los que venían de la vieja guardia como Mariano Azuela y Martín Luis Guzmán.
Quien nació en Parral, Chile, un 12 de julio de 1904 pertenece a una generación de gigantes escritores, donde está la Generación del 27’ español, con Federico García Lorca, Luis Cernuda, Jorge Guillén, Rafael Alberti, Vicente Aleixandre, y en América Latina con Jorge Luis Borges, es decir, de fines del siglo XIX a principios del siglo XX, por fechas de nacimiento, Lorca en 1898 y Borges en 1899, y “Los Contemporáneos” a inicios del siglo pasado, comprueban que se ha de realizar una revolución cultural; misma que ha de madurar en la palabra, y la lengua hispanoamericana, con los mejores escritores de este nuevo Continente: que no es más copia del español imperial, ni es patria grande sojuzgada, sino explosión, que le ha de llevar con la novela de “Pedro Páramo”, de Juan Rulfo, a crear la explosión del surrealismo mágico, que fundó el boom de las letras latinoamericanas. Neruda pertenece a este universo de maravillas. Pues si destacados en las letras han de ser, con Neruda, en palabras de participación política, son orgullo y ejemplo a seguir. Leo en su discurso: “Las habitaciones de los obreros del carbón en Coronal, alzadas con infinidad de desperdicios sacados del basural, zunchos, latas, cartones y guijarros, abiertos al húmedo y glacial invierno, en donde hasta 14 personas viven hacinadas.” Todo lo dicen las palabras, sean en poesía o en discurso, cuando salen del corazón. FJE
Fuentes: http://www.aztecanoticias.com.mx/notas/entretenimiento/121501/pablo-neruda-a-108-anos-de-su-nacimiento (imagen)